Así se imagina a la Corea del Norte del futuro

Posted junio 3, 2018 8:07 pm by

Las perspectivas econmicas del rgimen de Pyongyang, en medio de su acercamiento a Sel y Washington:

As se imagina a la Corea del Norte del futuro

domingo, 03 de junio de 2018

Jean Palou Egoaguirre
Internacional
El Mercurio

Que va a seguir el modelo chino o el vietnamita. Que se convertir en una potencia minera. Que va a ofrecer mano de obra barata a Samsung y LG. Kim Jong-un todava no firma nada, pero ya hay quienes visualizan cmo sera su posible insercin en el mundo.

Con su zigzagueante tctica de negociacin que un da da un portazo y al otro seduce con un halago, Donald Trump intent convencer a Kim Jong-un de la conveniencia de su cumbre bilateral apelando al futuro prspero que le esperaba a su pas: “Realmente creo que Corea del Norte tiene un potencial brillante”, destac el Presidente estadounidense, especulando sobre cmo podra desempearse la economa de la hermtica dinasta comunista si se decidiera a abandonar su programa nuclear, se le levantaran las duras sanciones internacionales y lograse insertarse en el comercio global aprovechando su ubicacin en uno de los vecindarios ms dinmicos del planeta.

“Ser una gran nacin econmica y financiera algn da”, pronostic el Mandatario en su faceta ms aduladora.

Pero para los observadores esto podra ser algo ms que simple palabrera poltica. Si bien Corea del Norte es hoy uno de los pases ms pobres del mundo, con un PIB per cpita que a falta de datos oficiales se estima entre los US$ 700 y US$ 2.000 -en comparacin con los US$ 27.000 de sus vecinos del Sur- y un tamao de la economa del orden de los US$ 40.000 millones que la ubica en el rezagado puesto 118 del mundo -y que representa cerca del 2,8% del Sur-, se considera que si el rgimen de Pyongyang se abriera a reformas a su desgastado modelo estalinista podra convertirse en una potencia regional de la minera, en un destino privilegiado de la manufactura debido a su mano de obra barata e incluso en un semillero de desarrolladores de softwares . Todo, por supuesto, en la medida que Kim est dispuesto a correr el riesgo.

“Corea del Norte tiene un gran potencial, pero solo si se integra con las economas de rpido crecimiento de la regin. Sin embargo, un crecimiento veloz tambin podra generar cambios polticos abruptos que podran poner en peligro el monopolio y las lealtades del rgimen”, comenta Scott Snyder, director del programa U.S.-Korea Policy del Council on Foreign Relations.

Balbina Hwang, experta de la Universidad de Georgetown y ex consejera del Departamento de Estado, asegura que, “en teora, Trump est en lo correcto”: “Basta con ver a Corea del Sur como ejemplo, y podramos creer que Corea del Norte se podra desarrollar de un modo similar. Pero en realidad, a pesar de que son los mismos coreanos, despus de 65 aos de completa separacin y aislamiento, con un desarrollo diametralmente opuesto en trminos ideolgicos, sociales, psicolgicos y culturales, es casi imposible que Norcorea logre un progreso al estilo surcoreano”, opina.

Pero el Norte, que durante la ocupacin japonesa (1910-1945) fue el corazn industrial de Corea, tiene algunas ventajas que el Sur no tiene.

La ms evidente son los recursos naturales. A pesar de que este pas tiene una tierra difcil para la agricultura -lo que explic en parte la hambruna que a mediados de los 90 mat a cerca de 2 millones de personas-, se calcula que el subsuelo tiene una riqueza mineral avaluada en unos US$ 10 billones que incluye carbn, magnesita -las segundas mayores reservas del mundo despus de China-, tungsteno, oro, zinc, cobre, caliza, molibdeno y grafito. Tambin se cree podra tener hasta dos tercios de las reservas globales de metales raros, que son utilizados en la fabricacin de artculos de alta tecnologa como smartphones , motores de avin, misiles guiados, escneres y reactores nucleares.

Sin la infraestructura necesaria, hoy Norcorea explota mayormente el carbn -de extraccin ms simple-, y vende casi exclusivamente a China, pas que representaba cerca del 90% de su comercio exterior. Pero una posible eliminacin de las sanciones internacionales, que desde 2016 restringen los intercambios con Corea del Norte, podra darle un empujn decisivo al sector minero.

Tampoco se puede descartar el potencial de la industria pesquera norcoreana, as como su sector armamentstico, que tuvo su momento de mayor desarrollo en la poca de la URSS y an hoy se trafica ilegalmente.

“Otra de las ventajas que puede explotar Corea del Norte es que tiene una fuerza laboral educada y disciplinada y muy bajos costes laborales”, seala Charles Armstrong, experto de la Universidad de Columbia, quien adelanta que si Pyongyang se abre a la inversin extranjera, muy probablemente competir con China, Vietnam y otros pases asiticos como destino de compaas textiles y tecnolgicas en busca de mano de obra calificada y barata.

En Corea del Sur, sus corporaciones emblema como Samsung, Hyundai y LG ya se adelantan a este escenario, y toman como precedente el experimento de Kaesong, una zona industrial cerca de la frontera en la que 123 empresas surcoreanas empleaban a 53.000 trabajadores norteos, y que fue cerrada en 2016 en medio de la tensin bilateral.

El plan de Sel, sin embargo, va mucho ms all. Cuando el Presidente Moon Jae-in se reuni con Kim, le entreg un USB con una serie de proyectos por ms de US$ 60.000 millones para mejorar la red de carreteras -en Corea del Norte estn pavimentado apenas 724 km de las rutas- y construir nuevas vas frreas. El objetivo surcoreano no solo es conectar nuevamente la pennsula coreana, en gesto de reconciliacin y para el turismo, sino efectivamente pasar de ser una isla de facto a una economa continental conectada por tierra con China y Rusia, con Corea del Norte como hub logstico.

“Por razones polticas, los surcoreanos estn dispuestos a ir a Corea del Norte e invertir a pesar de las posibles prdidas, a diferencia de los chinos”, asegura Justin Hastings, autor de “A Most Enterprising Country: North Korea in the Global Economy”, quien considera posible que el pas se convierta en una especie de “patio trasero de Samsung” por sus costes laborales bajos, pero tambin resalta su potencial como una fuente de informticos y desarrolladores de softwares que hoy trabajan en el sector militar o en ciberataques. “Cualquier cosa ms avanzada requerira un desarrollo mayor de infraestructura y un fortalecimiento de su sistema legal”.

El modelo de Kim

Todo este futuro alternativo de Corea del Norte, no obstante, pasa por el indescifrable Kim, quien se especula estara estudiando un modelo econmico para integrarse al mundo sin perder su carcter socialista ni todos sus privilegios.

Desde que lleg al poder en 2011 tras la muerte de su padre, el joven lder norcoreano ha sorprendido con su poltica denominada Byungjin, que apunta a desarrollar simultneamente las armas nucleares y la economa. Soslayadamente, sin embargo, tambin ha tolerado un crecimiento importante de la iniciativa privada en el mercado negro, lo que ha ayudado a mantener a flote el pas pese a las duras sanciones internacionales.

“China es el modelo ms obvio, y pareciera que a Kim le gustara llevar a Corea del Norte en esa direccin”, asegura Armstrong, citando las reformas de Deng Xiaoping que en 1978 abrieron el rgimen del Partido Comunista al capitalismo. Si ese fuera el ejemplo, se comenta que el puerto de Rason podra convertirse en el “Shenzhen norcoreano” con una versin de esa “zona econmica especial”.

Pero, segn Snyder, Kim sera ms proclive a una reforma al estilo vietnamita, siguiendo los lineamientos de la poltica de Doi Moi que en 1986 fortaleci la economa hasta entonces centralizada a travs de un reconocimiento al sector privado, la eliminacin de precios y la apertura a inversionistas extranjeros, aunque bajo el mando estricto del PC vietnamita.

“Yo no estoy muy seguro de que Corea del Norte siga un modelo especfico, sino que ms bien tomar inspiracin tanto de China como de Vietnam en la lnea de mantener el poder total y abrir la economa”, asegura Benjamin Katzeff, editor de North Korean Economy Watch, quien coincide en que “el potencial de la economa norcoreana es enorme”. “No obstante, el levantamiento de las sanciones no necesariamente ser la chispa que iniciar ese proceso. Ser importante, pero una reforma ms amplia no es segura. De hecho, un alivio de las sanciones podra llevar al rgimen a estar ms cmodo econmicamente y ms reacio a cambios, en la medida que tendrn menos razones para hacerlos, y se podra volver al estado anterior a las sanciones; es decir, una economa mal administrada con los recursos naturales como principal exportacin”.

Hastings tambin es escptico de que Kim se abra a grandes reformas, pero asegura que Corea del Norte ya est cambiando desde dentro. “Ya sea con o sin sanciones, el pas se est moviendo hacia una aceptacin tcita de una economa de mercado donde cualquiera hace negocios de todo tipo y de modos creativos para sobrevivir, los que son implcitamente alentados por el Estado; ms que una reforma, estn aceptando la realidad”, sostiene el experto, quien defiende que “los norcoreanos son bastante emprendedores y ya se han integrado de algn modo a la economa mundial, tanto legal como ilegalmente”.

Al menos Trump y Moon ya se imaginaron el futuro “brillante” que le podra esperar a Corea del Norte. Pero queda por ver si Kim est pensando exactamente en lo mismo.