Cinco preguntas que surgen tras conocer la tragedia de San Antonio

Posted julio 24, 2017 6:36 am by

Miami, Fl. – Pese a que todavía se desconoce la mayoría de detalles sobre la muerte de una decena de personas en un camión en la noche del sábado en San Antonio, Texas, los incidentes relacionados con el transporte de inmigrantes irregulares a través de la frontera en vehículos sin las mínimas condiciones de seguridad son habituales, y hay algunas preguntas que pueden responder de manera general -y no en este caso en concreto- a partir de experiencias pasadas.

 

¿Cuánto pagan los inmigrantes a los coyotes?

 

El 14 de mayo de 2003, 19 personas fueron halladas sin vida en Victoria, Texas, en un camión que transportaba a 70 inmigrantes de México, Honduras, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana.

 

Una red de coyotes, capitaneada por Karla Chávez-Joya, se encargaba de captar a inmigrantes mexicanos o centroamericanos en la frontera mexicana y de llevarlos a través del río Grande hasta Brownsville, Texas, según la sentencia de una corte de apelaciones en 2008 contra tres de los implicados en esta tragedia. Luego los metían en un camión para atravesar los controles de inmigración hasta Houston.

Según el testimonio de algunos de estos inmigrantes, contactaron por teléfono móvil con los coyotes, que les exigieron un pago de 2.000 dólares para transportarles desde la frontera, una vez cruzado ya el río en balsas neumáticas, hasta Houston. La mitad a pagar por adelantado. Se les dio a elegir si viajar en camión o a pie, pero al final los coyotes metieron a todos en el vehículo, afirmando que era más rápido y seguro. Este precio es el que consta en la sentencia, emitida hace más de 14 años.

 

El precio en la actualidad varía en función de la fuente consultada. Distintos observatorios apuntan a una cantidad entre los 4.000 y los 9.000 dólares en función del método de entrada, mientras que activistas por los derechos humanos afirman que las cantidades están entre los 5.000 y los 12.000 dólares. 

 

¿Y cuánto gana el conductor?

 

A finales de abril o principios de marzo de 2003, Abelardo Flores y Fredy Garcia-Tobar, a las órdenes de Karla Chávez-Joya, contactaron con Tyrone Williams para que transportara inmigrantes en su camión a través de un control de seguridad en Texas. Buscaban a un conductor no hispano y cuyo vehículo no estuviera matriculado en Texas, pues creían que eso les ayudaba a salir mejor librado en los controles de inmigración, de acuerdo con la sentencia del tribunal de apelaciones que le condenó en 2011.

 

Williams recibió 6.500 dólares por trasladar a 60 personas desde Harlingen, junto a la frontera mexicana, hasta Robstown, un trayecto de apenas 110 millas pero en el que hay que atravesar el control de la localidad de Sarita. Una semana después, William llamó a Flores desde Nueva York para ofrecerse a hacer otro trayecto. Acordaron que se le pagarían 7.500 dólares por adelantado. Ese viaje acabaría con la vida de 19 personas.

¿Por qué no encienden el aire acondicionado?

 

El camión de Williams estaba preparado para transportar leche, y por tanto estaba aislado y tenía un sistema de refrigeración que permitía mantener la carga a 35 grados. De hecho, este sistema podía operar incluso aunque el motor del camión estuviera apagado y el cajón de carga se desenganchara del vehículo. Pero eso no quiere decir que todos los camiones dispongan de sistema de refrigeración: en algunos casos, no es que el conductor no lo encienda, es que ni siquiera lo tiene.

 

Abelardo Flores advirtió a Williams de que conectara el sistema de refrigeración y mantuviera la temperatura a 55 grados, pero el camionero no lo hizo. En el control de la patrulla fronteriza en Sarita, Williams le contó a un agente que el vehículo iba vacío, y que se dirigía a Houston a cargarlo. El agente no inspeccionó el camión precisamente porque el sistema de refrigeración estaba apagado.

 

¿Por qué no se les da agua?

 

Tras pasar el control de Sarita, los inmigrantes empezaron a golpear los laterales del camión, desesperados por el calor extremo (la temperatura llegó a superar los 170 grados en el interior del vehículo). Lograron hacer un agujero y sacar los brazos fuera del vehículo para pedir auxilio. La respuesta de Williams fue pedir más dinero, enojado por los daños en su camión.

 

Se le había ordenado continuar su camino hasta Houston en vez de detenerse en Robstown, de forma que el viaje se alargaría 200 millas más. En al menos dos ocasiones, se detuvo para comprar botellas de agua, que introdujo por los agujeros hechos por los inmigrantes en el camión. Pero en todo momento se negó a liberarlos, algo que, sin esos agujeros, habría hecho imposible suministrarles las botellas de agua.

 

¿Qué sucede con el conductor si le detienen?

 

Williams fue condenado a cadena perpetua, salvándose de la pena de muerte, pero una corte de apelaciones redujo luego su sentencia a 34 años al considerar que debería haber sido un juez y no un jurado quien decidiera su castigo. En el momento de su condena, en 2011, tenía 40 años.

 

Karla Chávez, la cabecilla de la red, fue condenada en 2006 a 17 años y medio de cárcel; la fiscalía pedía cadena perpetua. Abelardo Flores fue condenado a 14 años de prisión.