Con la caída de Michael Flynn el ‘Rusiagate’ entra en la Casa Blanca: ¿qué significa esto?

Posted diciembre 2, 2017 11:31 am by

Michael Flynn se convirtió este viernes en la primera persona de la Casa Blanca de
Donald Trump en ser presentada ante la justicia por el ‘
Rusiagate’, en su caso
por contactos con funcionarios de Rusia sobre los que mintió al FBI, algo que puede tener nerviosos a algunos en el círculo cercano del presidente por lo que exmilitar pueda decir.

Quien fuera el breve primer asesor de Seguridad Nacional de Trump
provocó la primera crisis del gobierno republicano en febrero cuando tuvo que dejar su cargo al descubrirse que había discutido asuntos diplomáticos sensibles antes de asumir el cargo con Sergei Kislyak, entonces embajador ruso, y que había mentido al vicepresidente sobre la naturaleza de esa conversación.

Este viernes ante un tribunal federal, Flynn
reconoció que ocultó que pidió al diplomático que Moscú no reaccionara
a las sanciones impuestas por
Barack Obama por la intromisión del gobierno de
Vladimir Putin en las elecciones, con la oferta de que Trump las podría eliminar, o cuando solicitó que los rusos vetaran o postergaran un voto en Naciones Unidas sobre asentamientos israelíes en el que finalmente Washington se abstuvo cambiando la larga tradición de defender a Israel en ese foro global.

La gravedad de las acusaciones no solo radica en que Flynn haya violado la Ley Logan, que prohíbe a ciudadanos particulares representar al gobierno estadounidense ante extranjeros, sino que, según el acusado, al menos en una ocasión lo hizo por instrucciones de un “muy alto miembro” del equipo de transición de Trump.

Todas las miradas estaban puestas sobre Flynn, particularmente desde que a finales de octubre el fiscal especial Robert Mueller presentó sus primeras acusaciones contra
el ex director de campaña Paul Manafort, su socio Rick Gates y el asesor de la campaña republicana George Papadopoulos.

“Funcionario de Obama”

La Casa Blanca se ha distanciado de Flynn, como era de esperar, diciendo que el ex general no ha implicado a nadie dentro del gobierno (al menos no todavía), destacando la brevedad de su tiempo en el gobierno (25 días) y calificándolo como “funcionario de la era de Obama” (aunque sin destacar que en 2014 fue despedido de su cargo de director de la Agencia de Inteligencia de Defensa).

Sin embargo, Flynn tuvo un papel destacado en la elección de Trump, donde se desempeñó como un alto asesor y ofreció numerosas entrevistas en los medios defendiendo al entonces candidato republicano. También es muy recordado por haber liderado los cantos de que encarcelaran a Hillary Clinton, entonces candidata presidencial demócrata, durante la Convención Nacional Republicana.

El ex asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn se declaroacute; culpa...

Flynn y su suerte eran una gran preocupación para Trump, a juzgar por el registro de la conversación que el exdirector del FBI James Comey tuvo con el presidente. Trump,
antes de despedirlo como jefe del buró, le pidió a Comey “dejara pasar” la investigación en torno a Flynn con el argumento de que “es un buen tipo”.

Pero la persistencia de las indagaciones sobre Flynn y toda la trama del ‘Rusiagate’ llevó a Trump a despedir intempestivamente a Comey.

Y así como el episodio Manafort dirigió inmediatamente la mirada hacia Flynn, la nueva situación legal del exasesor hace que los ojos se posen en figuras aún más cercanas al presidente, como su hijo Donald Jr. y su yerno y asesor especial Jared Kushner.

Trump Jr., Kushner: ¿los próximos?

Tanto Trump Jr. como Kushner tuvieron reuniones con emisarios rusos que no revelaron en su momento en las que se les habría ofrecido ayuda para descubrir información dañina sobre Clinton, algo también penado por la ley estadounidense que prohíbe que las campañas políticas reciban financiamiento o ayuda material de fuentes extranjeras.

El hijo mayor del presidente
se reunió con un grupo de rusos en la Torre Trump en julio de 2016 y
Kushner habría discutido con el embajador Kislyak el establecimiento de “canales paralelos” de comunicación entre el Kremlin y la Casa Blanca.

La clave de la dinámica que se abre ahora con el reconocimiento de culpabilidad de Flynn radica en su disposición a colaborar con la investigación del fiscal Mueller, quien sigue desenredando la madeja del ‘Rusiagate’, pese a que Trump repita que se trata de un montaje para desprestigiarlo o explicar la derrota de los demócratas.

En meses pasados, Flynn ofreció a las comisiones del Congreso que también investigan el caso “contar su historia”
a cambio de inmunidad, pero cuando los legisladores no aceptaron su propuesta el exgeneral se negó a testificar en las audiencias acogiéndose a la Quinta Enmienda de la constitución que garantiza que nadie ofrezca testimonios que puedan resultar autoincriminatorios.

Extrañamente, en marzo pasado, fue el propio presidente Trump en un mensaje en su cuenta Twitter quien sugirió que su exasesor debía pedir inmunidad, aunque en ese mismo texto ratificara que se trataba de una “caza de brujas”.

No se sabe qué tipo de acuerdo habrá llegado la fiscalía con el exmilitar, pero puede haber sido algo muy conveniente para el acusado, considerando que solo fue uno el cargo presentado, cuando eran varias las potenciales ilegalidades que estaba siendo consideradas, sobre todo el de haber actuado como agente del gobierno de Turquía en Washington sin haberse registrado como marca la ley.

Así que Flynn sabe algo y, con el acuerdo, el fiscal Mueller se asegura acceso a esa información que podría significar la caída de nuevas piezas en los próximos meses.

George Papadopoulos 1

Paul Manafort Ivanka Trump

Manafort y Gates

Rick Gates, Donald Trump

Donald Trump Jr

Jared Kushner

Carter Page

Michael Fynn