Donald Trump reafirma política migratoria de "tolerancia cero"

Posted junio 19, 2018 8:55 am by

Donald Trump reafirmó ayer lunes sus controvertidas medidas contra las familias de inmigrantes en la frontera sur de Estados Unidos, a pesar del creciente escándalo por los miles de casos de separación familiar. “Estados Unidos no será un campo de inmigrantes, y no será un complejo para mantener refugiados. No lo será”, dijo el mandatario, quien llegó a mencionar la crisis migratoria en Europa para justificar sus criticadas medidas internas.

Según Trump, entre los inmigrantes que buscan entrar al país hay personas “que pueden ser asesinos y ladrones, y muchas cosas más. Queremos un país seguro, y eso empieza en la frontera. Y así será”.

De acuerdo con datos oficiales entregados al Senado, entre el 5 de mayo y el 9 de junio 2.342 niños fueron separados de sus familias al ingresar clandestinamente a Estados Unidos, en una medida que desató una ola de indignación generalizada en el país.

La controversia es de tal magnitud que Trump se refirió al tema durante una ceremo-nia en la Casa Blanca dedica- da al programa espacial estadounidense. En su discurso, Trump dijo que “si uno mira lo que ocurre en Europa, lo que ocurre en otros lugares… no podemos permitir que eso ocurra en Estados Unidos. No bajo mi mando”.

Poco antes, en una serie de mensajes en Twitter, Trump se había referido al “gran error” de Europa de permitir la entrada a su territorio de “millones de personas que han cambiado su cultura de forma tan fuerte y violenta”. El presidente publicó en la red social Twitter esta afirmación: “La criminalidad aumenta en Alemania. Un gran error haber permitido a millones de personas venir a Europa cambiándole violentamente su cultura”, una afirmación ampliamente comentada en toda Europa, en particular en Alemania, donde la canciller Angela Merkel enfrenta actualmente una grave crisis política a causa de la cuestión migratoria.

La criminalidad de manera general no ha aumentado en Alemania, sino que bajó, contrariamente a lo que dice el presidente estadounidense, según cifras oficiales del gobierno germano. En cambio, la criminalidad extranjera en Alemania sí ha aumentado, sin que ello sea posible atribuirlo específicamente a los centenares de miles de migrantes llegados al país desde 2015.

La derecha alemana amenaza cerrar las fronterasBy EL PAIS

La derecha alemana amenaza cerrar las fronteras

En tanto, la secretaria de Seguridad Interna, Kirstjen Nielsen, dijo ayer lunes que Estados Unidos “no pedirá disculpas o cederá por estar haciendo el trabajo que los estadounidenses esperan que hagamos”. “No se confundan: nuestra frontera (sur) está en crisis. Está siendo explotada por criminales, contrabandistas y miles de personas que no tienen respeto por nuestras leyes”, dijo Nielsen.

Por su parte, el secretario de Justicia y fiscal general, Jeff Sessions, también aseguró que el gobierno no desea continuar con la odiosa política de separar niños de sus familiares, pero coincidió en la falta de opción. “No queremos separar niños de sus padres (…) Y no queremos traer niños a este país de forma clandestina, poniéndolos en riesgo”, alegó. Sessions reforzó que “esta es una de las razones por las que los estadounidenses eligieron presidente a Trump. Para poner fin de la ilegalidad en la frontera sur”.

Sin embargo, Trump volvió a insistir este lunes en que la responsabilidad por esta situación es de los legisladores del Partido Demócrata, quienes se niegan a negociar una ley migratoria. “Si los demócratas deciden sentarse a negociar en vez de obstaculizar, podríamos hacer algo muy rápidamente, algo bueno para los niños, para el país, y para el mundo. Eso podría ocurrir rápidamente”, dijo.

La insistencia de Trump en que la odiosa normativa que separa familias se apoya en una legislación aprobada durante el gobierno de Barack Obama ya ha sido cuestionada tanto por legisladores demócratas como republicanos.

La medida de separación de niños y familias ya provocó airadas reacciones no solo en Estados Unidos sino también en el ámbito de la ONU. En una rara crítica directamente dirigida a Washington, la oficina del Secretario General de la ONU, el portugués Antonio Guterres, apuntó claramente que los niños “no deben ser separados de sus familiares”.

Melania rechaza separar familiasBy EL PAIS

Melania rechaza separar familias

En una nota, la líder del bloque de legisladores demócratas en la Cámara Representantes, Nancy Pelosi, calificó como “bárbara” la normativa adoptada por el gobierno de Trump. “Esta política bárbara viola nuestras leyes de asilo y los derechos constitucionales de los padres”, aseguró.

El coro de indignados tuvo también la voz de Laura Bush, esposa del expresidente George W. Bush, para quien “esta política de tolerancia cero es cruel. Es inmoral y rompe mi corazón”. Hasta la actual primera dama, Melania Trump, quien habitualmente se mantiene alejada de cuestiones políticas, alzó su voz. “La señora Trump odia ver a los niños separados de sus familias (…) Ella cree que tenemos que ser un país que siga todas las leyes, pero también un país que gobierne con corazón”, dijo la portavoz de la primera dama, Stephanie Grisham.

Angela Merkel. Foto: AFP

La canciller alemana, Angela Merkel, prometió ayer lunes “solidaridad” en la crisis migratoria al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, que exigió en Berlín un reparto “justo” de los refugiados, un refuerzo de las fronteras exteriores y avanzar en la “convergencia” económica dentro de la UE. El encuentro, esperado con expectación por los evidentes disensos entre Berlín y el nuevo gobierno euroescéptico en Roma, se enmarca en los contactos entre líderes de cara a la cumbre comunitaria de finales de mes en Bruselas, en la que la cuestión migratoria ocupará un papel preeminente y donde por el momento no se entrevé la posibilidad de un acuerdo entre los veintiocho socios. “Somos muy conscientes del esfuerzo realizado por Italia en materia migratoria”, afirmó Merkel en una breve comparecencia conjunta, en la que insistió en que sus Estados están soportando gran parte del peso en esta crisis, que está llevando a miles de personas a abandonar sus países —en especial en África, Oriente Medio y Asia Central— rumbo a Europa.

Aquarius: el viaje está demorado por razones climáticas; llegaría a Valencia el domingo. Foto: AFP

Cerca de la mitad de los 630 migrantes del buque Aquarius, desembarcados el domingo en España, tiene la intención de pedir asilo en Francia. “Casi la mitad de los migrantes ha manifestado su deseo de solicitar asilo en Francia, país que se ha ofrecido a acoger a parte de las personas que viajaban en la embarcación”, indicó en un comunicado el gobierno español de Pedro Sánchez un día después de acoger a los migrantes en Valencia.

Procedentes en su mayoría de países africanos, recibieron un permiso de 45 días para permanecer en España mientras se estudia su situación migratoria. El desembarco marcó el fin de una travesía de 1.500 km por el Mediterráneo luego de que Italia cerrara sus puertas al Aquarius —fletado por dos oenegés para rescatar migrantes del mar—, en un caso que provocó una sacudida diplomática en la Unión Europea por la migración.

En el Aquarius iban 541 hombres, 88 mujeres y un bebé recién nacido, que habían salido desde Libia.