Expresa Trump ira vs Sessions y Comey; advierte a Mueller

Posted julio 20, 2017 3:05 am by

Washington– El presidente Trump señaló hoy que nunca hubiera designado al procurador general Jeff Sessions si hubiera sabido que Sessions rechazaría hacerse cargo de la investigación sobre Rusia que ha acosado su presidencia, catalogando la decisión como “muy injusta para el presidente”.

En un notable rompimiento público con uno de sus primeros simpatizantes políticos, Trump se quejó de que la decisión de Sessions dio lugar finalmente a la designación de un asesor especial, lo cual no debería haber sucedido.

“Sessions nunca debió haberse rehusado y si iba a hacerlo, debió habérmelo dicho antes de haber aceptado el puesto y yo hubiera escogido a otra persona”, dijo Trump.

En una amplia entrevista que concedió a The New York Times, el presidente también acusó a James B. Comey, el director del FBI que despidió en el mes de mayo, de tratar de aprovecharse de un expediente que contenía material comprometedor para mantenerse en su puesto.

Trump criticó tanto al actual director del FBI, quien ha estado en el puesto desde el despido de Comey y al sub procurador general quien lo recomendó.

Habiendo designado a Rober S. Mueller III, el asesor especial que actualmente encabeza la investigación sobre la intervención rusa en la elección del año pasado.

Trump comentó que Mueller está a cargo de una oficina que tiene conflictos de interés y advirtió a los investigadores que no deben indagar cuestiones distintas al caso de Rusia.

El presidente nunca dijo que le ordenaría al Departamento de Justicia que despida a Mueller, ni dio a conocer las circunstancias por la que podría hacerlo. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad, mientras expresaba una profunda preocupación sobre una investigación que ha tomado un sesgo político en los seis meses desde que asumió la presidencia.

Cuando le preguntaron si la investigación de Mueller podría cruzar la línea roja si incluía un vistazo a las finanzas de su familia más allá de cualquier relación con Rusia, Trump respondió, “Yo diría que sí”. Aunque no dijo qué haría si eso sucede. “Yo creo que sería una violación. Hay que tener en cuenta que la investigación es sobre Rusia”.

Aunque en la entrevista se tocaron una serie de temas, incluyendo la ley de salud, asuntos del exterior y la política, la investigación dominó la conversación. Comentó que hasta lo que él sabe, no está siendo investigado, a pesar de los reportes de que Mueller está tratando de detectar si el presidente obstruyó la justicia al despedir a Comey.

“No creo que estemos siendo investigados”, dijo. “Yo no lo estoy. ¿Por qué? No he hecho nada malo”.

Al describir la reciente conversación informal que tuvo con el presidente Vladimir V. Putin de Rusia durante la cena que tuvieron los líderes mundiales en Alemania a principios de este mes, Trump comentó que hablaron durante 15 minutos, mayormente acerca de “cosas amables”.

Aunque Trump también mencionó que hablaron “acerca de las adopciones”. Putin prohibió que los estadounidenses adoptaran niños rusos en el 2012 después que Estados Unidos emitió sanciones contra rusos acusados de cometer abusos contra los derechos humanos, un tema que sigue siendo una cuestión desagradable en las relaciones con Moscú.

Trump reconoció que era “interesante” que las adopciones salieran a colación, ya que su hijo, Donald Trump Jr. dijera que ese había sido el tema de una reunión que tuvo con varios rusos vinculados al Kremlin durante la campaña del año pasado. A pesar de que hay correos electrónicos que muestran que la sesión había tenido el propósito de compartir información incriminatoria sobre Hillary Clinton, el presidente dijo que no necesitó de semejante material proporcionado por Rusia sobre Clinton el año pasado debido a que ya contaba con información suficiente.

La entrevista se realizó mientras la Casa Blanca intentaba dejar atrás la historia con Rusia y volver a recuperar el ritmo de trabajo tras el colapso de la legislación del cuidado de la salud en el Senado. Relajado y comprometido, el presidente se sentó en el escritorio Resolute en la oficina Oval, con una única auxiliar, Hope Hicks, quien estuvo presente en la entrevista. La sesión tuvo lugar en un momento libre que hubo entre un almuerzo con los senadores republicanos en la Casa Blanca y un evento para promocionar la semana de “Hecho en Estados Unidos”.

Durante el transcurso de los 50 minutos, Trump mostró más de su lado amigable, haciendo bromas sobre agarrarse de la mano con el presidente de Francia y cavilando sobre realizar un desfile militar en la avenida Main en Washington. Se mostró satisfecho de que el índice de desempleo estaba bajando y que los mercados bursátiles estaban a la alza, alcanzando nuevos récords durante su mandato.

En cierto punto, su hija, Ivanka, entró por la puerta junco con su hija Arabella, quien corrió para abrazar a su abuelo y darle un beso. Él saludó a la pequeña de seis años llamándola “‘bebé” luego la animó a que les mostrara a los reporteros su habilidad para hablar en chino, a lo cual ella lo complació.

Pero Trump dejó muy pocas dudas durante la entrevista de que la investigación de Rusia sigue siendo un problema. Su resentimiento hacia Sessions, en particular, parecía aún muy reciente, incluso meses después de la recusación del procurador. Sessions fue el primer senador en apoyar la candidatura de Trump y fue recompensado con un importante puesto en el Gabinete, pero últimamente se ha mostrado distante con el presidente.

“Jeff Sessions acepta el puesto, se entrega a su trabajo, luego ejercita su propia recusación, lo cual francamente creo yo que es algo muy injusto para el presidente”, según agregó. “¿Cómo es que aceptas un trabajo y luego te recusas de ello? Si hubiera recusado antes de haber aceptado el puesto, yo hubiera dicho, ‘Gracias Jeff, pero no voy a escogerte para el puesto’. Es extremadamente injusto —y eso es lo menos que puedo decir— para el presidente”.

Trump también responsabilizó a Sessions por su testimonio durante las audiencias de confirmación del Senado, cuando Sessions dijo que no se había reunido con ningún ruso, a pesar de que sí llegó a a reunirse, al menos en dos ocasiones, con el embajador Sergey I. Kislyak. “Jeff Sessions dio unas muy malas respuestas”, dijo el presidente. “Dio algunas respuestas a simples preguntas que debieron tener respuestas igual de sencillas, pero no lo fueron.” (P. Baker, M.S. Schmidt, M. Haberman / The New York Times)