Israel dejará medidas de seguridad que desataron crisis

Posted julio 25, 2017 7:46 am by

El Gobierno israelí decidió este martes dejar de usar los detectores de metales que había instalado en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, según un comunicado, después de que esas nuevas medidas de seguridad causaran un estallido de violencia.  

El gabinete de seguridad aceptó “la recomendación de todas los cuerpos de seguridad de cambiar la inspección con detectores de metales por una inspección basada en tecnologías avanzadas y otros medios”, indicó un comunicado de la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu. 

La ONU ya había advertido que, de persistir con las medidas de seguridad instaladas en uno de los, el próximo viernes, día de la oración más importante más muslmanes, podría haber todavía más víctimas. La explanada de las mezquitas es el tercer lugar más sagrado del Islam y el más sagrado para el judaísmo, pues alberga el también denominado Monte del Templo, a cuyos pies se encuentra el Muro de las Lamentaciones.

Hasta el momento, el brote de violencia dejó como resultado la muerte de cuatro personas palestinas y tres israelíes, estos últimos, miembros de una familia israelí asesinados por un palestino en la colonia de Halamish, un asentamiento en los territorios ocupados de Cisjordania.

Ese mismo día, tres palestinos murieron y 400 resultaron heridos en choques con la policía israelí durante protestas por las medidas de control establecidas por Israel en el entorno de la Explanada de las Mezquitas.

Los detectores de metales fueron instalados a raíz del ataque el que, este mes, tres árabes-israelíes mataron a dos agentes de policía antes de ser abatidos.

A pesar de esto, los musulmanes interpretaron los refuerzos de seguridad como un intento  israelíes por apropiarse del lugar, que tienen grandes implicaciones religiosas.

Desde la ONU, se insistió en que no tomar acciones en que la crisis podría tener consecuencias globales y costes “catastróficos”, con el riesgo de convertir el problema palestino-israelí en un conflicto religioso, algo a lo que las autoridades de Israel parecen haber respondido favorablemente.