Morir intentando ser aceptado: los estudiantes que fallecen en las ceremonias de las poderosas fraternidades …

Posted noviembre 18, 2017 4:03 pm by

Timothy Piazza (c) is seen in this undated photo.Derechos de autor de la imagen
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Tim Piazza murió en febrero pasado tras beber al menos 18 bebidas alcohólicas en poco más de una hora. (Foto: ABC)

Tim Piazza, estudiante de la Universidad Estatal de Pensilvania, fue declarado muerto en la madrugada del 4 de febrero pasado.

Al igual que otros 13 aspirantes a la fraternidad Beta Theta Pi, el joven de 19 años participaba en un evento de iniciación que incluía ingerir una mezcla de bebidas alcohólicas a un ritmo rápido.

Las autoridades de Estados Unidos anunciaron el lunes pasado que el FBI recuperó un video de vigilancia de la noche de su muerte que, al parecer, fue eliminado intencionalmente.

La grabación mostraba que a Tim le dieron al menos 18 bebidas durante 82 minutos, antes de que cayera de una altura de 4,6 metros por los escalones del sótano de la casa de la fraternidad.

Sin embargo, pasaron al menos 12 horas antes de que cualquiera de los miembros de Beta Theta Pi llamara a los servicios de emergencia.

Los informes médicos indicaron que tenía una fractura de cráneo y lesiones cerebrales traumáticas irreversibles, su bazo se había roto en varios lugares, lo que provocó una hemorragia interna extensa y un shock hemorrágico.

Ahora 26 miembros de Beta Theta Pi enfrentan cargos relacionados con su muerte que van desde hacer novatadas, algo ilegal en partes de Estados Unidos, hasta homicidio involuntario.

No es un caso único.

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Maxwell Gruver, de 18 años, murió en septiembre pasado en la Universidad Estatal de Louisiana. (Foto: CBS)

Otros tres estudiantes en diferentes universidades de Estados Unidos han muerto desde el incidente de Tim, dos de ellos en las últimas semanas.

Y es que, en total, se han registrado 70 muertes de estudiantes atribuidas a su participación en fraternidades desde 2000, un número que no incluye a los fallecimientos considerados como “accidentes”.

“Las universidades tienden a no ser reguladoras hasta que alguien muere”, asegura el periodista de Bloomberg John Hechinger, autor de True Gentleman: The Broken Pledge of America’s Fraternities (Un verdadero caballero: la promesa incumplida de las fraternidades de EE.UU.) una investigación de dos años sobre las fraternidades de Estados Unidos.

“Cada vez tienen más poder, mientras aumentan también las preocupaciones sobre ellas”, sostiene en diálogo con la BBC.

Una tradición estadounidense

Las fraternidades de hoy y sus similares tienen su origen en la década de 1820.

Se han convertido en una tradición exclusivamente estadounidense en los campus de todo el país.

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Las casas de las fraternidades son infraestructuras típicas de los campus estadounidenses.

Operan con un alto grado de autonomía y los niveles de supervisión son variados.

A medida que su popularidad y membresía han aumentado, las universidades han podido utilizarlas como una forma de atraer a potenciales estudiantes.

Si bien en gran parte se financian de manera independiente a través de donaciones y contribuciones de los estudiantes, las universidades a veces ofrecen subsidios e incentivos, como alquileres baratos en propiedades.

Fundadas en valores conservadores de camaradería y filantropía, disfrutan de una alta representación en profesiones de altos ingresos y en la política.

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Se calcula que tienen unos 400.000 miembros a nivel nacional.

Las hermandades y fraternidades tienen aproximadamente 400.000 estudiantes de grado a nivel nacional y poseen aproximadamente US$3.000 millones en propiedades.

En la cultura cinematográfica y televisiva popular, la visión exterior de la vida universitaria estadounidense presenta frecuentemente las fraternidades, las fiestas y la diversión como principio de la etapa estudiantil.

“Está, por ejemplo, la película Animal House, de 1978. No estoy seguro de que fuera su intención, pero satirizaba y glorificaba la cultura de la bebida. Fue profundamente influyente en lo que la gente pensaba que debía ser una experiencia universitaria en Estados Unidos”, agrega Hechinger.

Los estudiantes universitarios en Estados Unidos pueden tener hasta 18 años, pero la edad legal para beber desde la década de 1980 es de 21.

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Las fraternidades comenzaron a operar en Estados Unidos en el siglo XIX. (Foto: Universidad de Oklahoma)

“Cuando aumentó la edad para beber, se hizo más difícil para los estudiantes encontrar alcohol, por lo que las fraternidades se convirtieron en una especie de bar para personas por debajo de la edad permitida. Esto aumentó su poder general y las convirtió en una atracción. En grandes universidades controlan el flujo de alcohol”, sostiene.

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y el Alcoholismo sostiene que los estudiantes de universidad tienen una mayor incidencia de consumo excesivo de alcohol que los no universitarios.

Abuso de poder

Según reportes, los cuatro estudiantes que murieron este año eran nuevos miembros (o “promesas”) de fraternidades.

El proceso de selección para los solicitantes a veces puede durar meses y los elegidos como provisionales no saben si se convertirán en miembros de pleno derecho.

“Esto crea un desequilibrio de poder donde los miembros mayores pueden decirles qué hacer”, explica Hechinger.

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Para muchos estudiantes las fraternidades son una de las atracciones de la vida universitaria.

Las novatadas, definidas como actividades o situaciones que causan vergüenza, acoso o ridículo intencionalmente, están ampliamente prohibidas como práctica, pero las ceremonias de iniciación continúan siendo frecuentes como parte de las “tradiciones” de la fraternidad.

No todas están basadas en alcohol.

En abril, un estudiante fue acusado de untar mantequilla de maní en la cara de un compañero con una alergia mortal.

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A Andrew Seely le untaron mantequilla de maní en la cara luego de contar que era alérgico. (Foto: familia Seely)

Hechinger señala que una de las formas en que las universidades y las fraternidades han tratado de combatir estas situaciones es prohibiendo o suspendiendo la entrada de aspirantes o no permitiendo que los nuevos estudiantes se postulen.

Sigma Alpha Epsilon, la fraternidad en la que Hechinger centró su investigación, tuvo 10 miembros que murieron entre 2008 y 2014.

Después de que la fraternidad prohibió el proceso de iniciación, no se ha producido otra muerte.

¿El problema empeora?

Las investigaciones que muestran la ocurrencia de muertes relacionadas con el alcohol y las novatadas no son nada nuevas, pero los datos muestran que las cifras parecen estar en aumento.

Hechinger comenta que su extensa investigación sugirió que una de las razones podría ser el aumento en el consumo de formas más fuertes de alcohol.

“Los barriles de cerveza son más baratos, pero para los bebedores menores de edad son más difíciles de esconder. Científicamente es muy difícil que mueras con la cerveza. Pero con el cambio a licores más fuertes, puedes beber hasta la muerte en una hora”, comenta.

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Para algunos estudiantes, las fraternidades son la posibilidad de burlar la ley que prohibe el consumo de alcohol a menores de 21 años en Estados Unidos.

Las universidades han tomado algunas medidas ante las muertes y los informes de supuestas agresiones sexuales en las fraternidades.

De acuerdo con Hechinger una respuesta “estándar” fue una suspensión temporal de las fiestas, prohibiciones de alcohol y las promesas de reformas.

Pero las hermandades y fraternidades son organizaciones extremadamente influyentes a nivel nacional y en la universidad.

Una abolición total de ellas podría causar problemas importantes de infraestructura, principalmente en las residencias de los estudiantes.

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La casa de la fraternidad Beta Theta Pi en la universidad de Penn State. (Foto: ABC)

Desde la muerte de Andrew Coffey y Matthew Ellis, de 20 años, universidades estatales de Florida y Texas han suspendido las celebraciones de las fraternidades.

En Florida se estableció una “prohibición indefinida” y el presidente les ha exigido una “nueva normalidad” antes de que puedan regresar a las actividades.

Otras denuncias de incidentes de novatadas han llevado a medidas similares en la Universidad de Michigan y en la Estatal de Montana.

A nivel estatal, se han implementado leyes anti-hostigamiento, pero las dudas sobre su funcionamiento continúan a medida que los incidentes y las muertes se multiplican.

Si las tragedias de este año son suficientes para iniciar un cambio duradero tendrá que verse.

“Tim era un ser humano feliz y cariñoso y un hijo maravilloso que solo quería unirse a una organización para encontrar amistades y camaradería”, dijo Jim, padre de Tim Piazza.

“En su lugar, murió en las manos de aquellos cuya amistad buscaba”.