Vídeo: matar a ‘árabes’, nueva atracción turística de Israel

Posted julio 14, 2017 8:01 am by

Matar a los ‘terroristas árabes’ y experimentar falsos atentados se han convertido en dos de las atracciones turísticas que ofrece el régimen israelí a los turistas.

Calibre 3 es una academia y consultoría de combate antiterrorista, ubicada en el asentamiento israelí de Gush Etzion, donde turistas de todo el mundo pueden experimentar un atentado suicida como los que se producen en la ciudad de Al-Quds (Jerusalén).

Los instructores son antiguos soldados expertos en lucha antiterrorista. El curso para turistas tiene una duración de dos horas, en las cuales los visitantes se turnan para disparar a fotos de personas usando el Keffiyeh (pañuelo tradicional palestino).

“Realmente ellos nos hicieron darnos cuenta de lo que se necesita para protegernos en una tierra rodeada de enemigos jurados”, opinó un turista.

Calibre 3 también dirige un campamento de verano de tres meses para adolescentes, en el que ofrece “los valores del Sionismo con la adrenalina y el entretenimiento de disparar”.

Realmente ellos nos hicieron darnos cuenta de lo que se necesita para protegernos en una tierra rodeada de enemigos jurados”, opinó un turista.

El menú que ofrece Calibre 3 es variado: mucho ejercicio, ensayos en técnicas de “detección de terroristas”, prácticas de tiro con munición real y preparación en un arte marcial conocido como Krav Maga, que fue diseñado por los propios expertos del ejército israelí.  

Desde que naciera la empresa en 2002, ha puesto en marcha instalaciones de seguridad y entrenado tanto a profesionales como a colonos israelíes en la ocupada Cisjordania. Está presente también en África, Asia y América Central.

Los colonos israelíes, que normalmente reciben instrucción militar, son los que con mayor frecuencia protagonizan ataques contra la población palestina y sus propiedades en las tierras ocupadas cisjordanas.

De acuerdo con las autoridades palestinas, estos asaltos se producen con el objetivo de intimidar a los residentes hasta obligarlos a abandonar sus viviendas para ampliar sus asentamientos, pese a que la comunidad internacional los considera ilegales.

mkh/anz/snz/rba